
"No se trata de quién meta más goles o quién sea mejor, sino de buscar un juego en paz, con una sana convivencia, donde la rivalidad se quede en la cancha. Queremos darles a los estudiantes un espacio para que suelten todos sus miedos y diferencias y vean que la violencia no es la única salida para solucionar sus problemas. Un balón de fútbol puede unir lo que las peleas han venido dividiendo", expresaron los estudiantes que lideran la organización del certamen.